Manejo general del invernadero. (3 mayo)
Durante estos días cambiantes de primavera el manejo deberá acomodarse a las condiciones climatológicas. Para la conducción del cultivo adecuadamente, se deberá llevar el siguiente manejo del invernadero:
Sombreo. San Isidro suele ser un buen momento de referencia para sombrear el invernadero, si bien, el estado del cultivo y las condiciones climáticas podrán aconsejar hacerlo antes.
Aporte de agua al ambiente del invernadero. Se puede llevar a cabo mediante el riego por microaspersión, o mejor, por un sistema de humidificación. Con el aporte de agua se evitan temperaturas excesivamente altas y humedad relativa baja durante muchas horas.
Ventilación. El adecuado manejo de la ventilación permitirá mantener el equilibrio de Temperatura y Humedad Relativa dentro del invernadero.
Polilla del tomate (Tuta absoluta). Se recomienda hacer una revisión detallada de la planta para las nuevas plantaciones, comprobar que se encuentra libre del insecto e intervenir con insecticidas si fuese necesario. Una semana antes de la plantación debe colocarse una trampa con feromona para detectar la presencia de la plaga y su densidad de vuelo desde el momento de plantar el tomate y conocer su evolución para determinar la necesidad de tratamiento.
Las capturas de adultos de Tuta se estan generalizando a casi todas las trampas de feromonas colocadas e incluso se encuentran larvas en galerias de las hojas del tomate. Deben valorarse todas las estrategias posibles para controlar la plaga: trampas de feromonas, control biológico, eliminación de hojas con galerías y tratamientos químicos. Consultar técnicos de ITGA. (29 marzo)
Una de las mejores opciones de luchar contra esta plaga, consiste en aislar lo mejor posible el invernadero del exterior. Para ello deben colocarse mallas de 9 x 6 hilos/cm2 en todas las ventilaciones incluyendo un sistema de doble puerta. (12 abril)
Riegos en primavera. El riego tiene además la función de proporcionar humedad al ambiente por evaporación. Si en momentos de calor, no se produce evaporación desde el suelo, será imposible controlar la humedad relativa. Se procurará dar riegos cortos y frecuentes, adapatandolos a la climatología y el desarrollo de los cultivos, teniendo siempre presente que un error por exceso de riego es más difícil corregir en primavera que en verano.